NUEVA GENERACIÓN DE TRAMPAS

by Albert Roura / Sábado, 7 junio 2014 / Published in HISTORICAL

NUEVA GENERACIÓN DE TRAMPAS

Nos encontramos ante un escenario apasionante en los meses venideros, donde el ingenio de los inventores de trampas no hace más que agudizarse para adaptarse a las exigencias de los acuerdos internacionales de captura no cruel. Éstos, cada vez más extendidos, son respetados por más países, sobretodo en Europa y Rusia.

Alemania viene de pasar los test mecánicos para dos modelos de trampas para la captura en muerte de martas.

Se trata de la trampa Schuenhaus , una trampa de muerte con dientes , de distintos tamaños, que en este caso se ha testado para martas.

Según los modelos de computadora, de más de 5000 situaciones de reproducción reales, el 89 % de casos las martas capturadas en dicha trampa conseguirían llegar a la muerte en menos de dos minutos (tiempo máximo requerido según los AIHTS) para que una trampa de muerte pueda considerarse como un método de captura humanitario.

Pero para llegar a estos niveles de exigencia, reconocidos hoy en día por las parte firmantes de los acuerdos internacionales de captura no cruel, hemos debido recorrer un ardo camino, utilizando métodos de captura que, en más de una ocasión, resultaban agresivos y crueles, incluso para el mismo trampero que las utilizaba.

Si nos centramos en los conocidos cepos, éstos se inventaron durante el siglo XVII, y se utilizaban sobre todo para la captura de grandes especies de mamíferos, sobretodo predadores.

Los cepos antiguos eran construidos en hierro puro, pesando y costando una barbaridad para transportar en una línea de trampeo. No fue hasta finales del siglo XIX que empezaron a aparecer otros metales un poco más ligeros para la construcción de estos artilugios de captura.

Los cepos, de distintos tamaños ya en el siglo XIX, se utilizaban para la captura de osos, lobos, jabalíes, y animales de gran porte en general, por todo el territorio europeo. Diámetros abiertos desde 20 hasta más de 80 cm, tan grandes para lograr partir sin ningún esfuerzo la mano del trampero, e incluso casos de piernas partidas en el cómputo de la Unión Europea.

Los cepos, hasta casi apenas 30 años, tenían además dientes en sus mandíbulas, que favorecían el agarre y retención de la especie capturada, por lo que los hacían todavía más peligrosos y crueles cualquier ser vivo que los pisara por equivocación.

Como podemos observar en las fotografías, se trataban de herramientas francamente poderosas.

Otras trampas que han evolucionado hasta nuestras fechas son los lazos. Los lazos , antiguamente , se fabricaban con una simple cuerda de empaquetar balas de paja. Más tarde empezaron a fabricarse de alambre, y se juntaban uy disponían en una especie de troca, para que los animales que pasaban se enredaran en multitud de individuos, sobre todo aquellas especies que vivían en colonias como es por ejemplo, el conejo.

Todas estas herramientas de captura han ido evolucionando hasta nuestros días. Los cepos actuales, no tienen nada, absolutamente nada que ver con los descritos y mostrados en las fotografías. Son trampas ya homologadas según los estándares de captura no cruel. No provocan lesiones, o al menos solo las aceptadas, y están fabricados desde plástico duro (Rudy Red Wolf 5) poliuretano ( Livestock protection) o acero inoxidable.

Diferentes marcas de cepos encontramos en el mercado:

-Victor Oneida : el conocido como SoftCath; de distintos tamaños, clasificados por números ( 2, 3,4). Se utiliza uno u otro tamaño dependiendo la especie objetivo.

-Livestock Protection: trampa americana, nueva, aparecida hace tan solo unos meses. Se trata de una trampa de retención fabricada  en poliuretano en el interior de sus mandíbulas.

-Rudy red Wolf 5: trampa construida en plástico, que se deforma cogiendo la postura del animal capturado.

- Alaskan 5: cepo acolchado de caucho, ideal para las capturas de coyotes y lobos, por su gran rigidez a pesar del material utilizado en su construcción.

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